"William Miller; co-inventor del casco abierto de buceo Miller-Dunn, demostró ser un maestro del mercadeo. En un panfleto de publicidad preparado para promocionar su invención muestra a los dueños las ventajas de emplear cascos abiertos de buceo para realizar tareas “in situ” tales como; recuperación de anclas y líneas de anclas, reparación del casco y las hélices; todo sin necesidad de volver a puerto. También era posible con el equipo recuperar objetos perdidos o sencillamente dar una caminata de exploración por el fondo marino. Su eslogan era “Tan fácil de usar, que todos pueden usarlo”. Según el cada yate o embarcación debía tener a bordo un casco Miller-Dunn.
La compañía Miller-Dunn quedo incorporada tras la patenta de su primer modelo de casco abierto (1916) de la cual Mr.Dunn era Presidente y Miller vise-presidente. En 1923 la compañía patentizo un nuevo modelo, al que pronto bautizaron como el Miller-Dunn estilo 2. Este nuevo casco recordaba la apariencia de los cascos usados por los caballeros de la edad media, debido en parte a la forma de V de los cristales de su visor, contrastando claramente con el sencillo visor redondo del primer modelo. Para prestigio de la empresa a partir este popular modelo se le puso en uno de los lados una etiqueta que anunciaba que el casco cumplía con los requisitos de la marina de Guerra de los EUA, con quien la empresa tenia contratos. La marina de guerra lo califico como “Casco para aguas poco profundas” para distinguirlo de otros que se utilizaban para operaciones en aguas profundas.
El Miller-Dunn 2 fue adoptado por el Dr. William Beebe y se popularizo enormemente para la década de 1920 gracias a la acogida que dieron los lectores a sus libros de exploración y buceo. Como estudioso de las aves, Beebe fue contratado por la Sociedad Zoológica de Nueva York para estudiar las aves marinas en las islas mas remotas del Trópico. Cuando equipaba el buque Arcturus para una expedición oceanográfica en 1925, Beebe se topo a bordo con un equipo Miller-Dunn estilo 2, bien embalado junto a su bomba manual y su manguera de suplido de aire, todo listo para usar. Bebee no sospechaba entonces que aquel casco abierto cambiaria por completo el enfoque de su misión; de una estrictamente ornitológica a una de Biología Marina. Incluso esta experiencia cambiara por completo la orientación de su carrera profesional. W. Beebe paso de ser un estudioso de las aves a ser formalmente reconocido como un destacado Biólogo Marino.
Tan pronto Beebe se poso en el fondo marino con un casco de buceo un nuevo y desconocido mundo se abrió ante el. Quedo profundamente cautivado por la exuberante y colorida vida en el mar. Las descripciones que hace de ellas en sus libros son pura poesía y reflejan una contagiosa alegría. Expreso en una ocasión: “…. estoy en el fondo del mar, parado en un lugar donde ningún ser humano ha estado antes, ¡este es uno de los mejores momentos de mi vida!. Miles de personas pagarían una fortuna por cinco minutos de esto”(La Aventura del Arcturus-1926).
Las ventajas del casco Miller-Dunn fueron descubiertas por muchos otros que por una razón u otra se interesaban también por conocer las maravillas ocultas de los mares. Alentados por las experiencias del Dr. William Beebe muchos científicos comenzaron a estudiar la vida marina de otra manera; a partir de la observación directa de los animales en su habitad, en lugar de conformarse con analizar especimenes recolectados a ciegas por medio de los dragados.
Cuesta pensar que estos cascos abiertos fabricados por una modesta compañía del sur de la Florida hayan dado a luz la biología marina moderna. El biólogo austriaco Hans Hass, había leído los trabajos de Beebe y sabia de estos cascos, pero pese a sus esfuerzos no pudo obtener uno en EUA debido a las restricciones que imponían debido a la eminencia de la segunda guerra mundial Con todo Hass se las ingenio para que un diestro artesano de Viena le construyera una replica muy similar. Pero Hass uso por poco tiempo este sistema de casco para sus exploraciones.
Para entonces la fama de los cascos de buceo Miller-Dunn era internacional. Algunos de los científicos y buzos que en sus comienzos utilizaron cascos abiertos Miller-Dunn fueron: Ralph Waldo Miner, la estudiosa de los tiburones Eugenie Clark y el coleccionista de peces Robert Straughan, entre otros.
Es divertido volver a visitar el fondo marino y experimentar de nuevo esa maravillosa aventura del casco abierto, tal y como la vivieron los pioneros del buceo en 1920. Se puede practicar desde un pequeño bote y deslizarse al fondo por una simple cuerda. Usted podrá respirar normalmente gracias a la burbuja de aire que se forma en el casco; ¡No se mojara el cabello podrá incluso usar sus lentes! Durante su caminata los amplios vidrios del casco le ofrecerán una clara visión del colorido entorno marino que le rodea. El casco descansa sobre sus hombros y mientras permanezca ahí podrá confiar en que tendrá aire para respirar. Pero recuerde que deberá permanecer erguido, en posición vertical, porque si se inclina demasiado el aire se escapara por completo por el fondo del casco. Al perder el aire no solo no podrá respirar, además el casco volverá a pesar 60 libras y se convertirá en un lastre. Pero basta recordar que debemos siempre mantener la postura. Vera que luego de disfrutar de las vistas del paisaje subacuatico y disfrutar de la aventura buceando con un casco abierto, le parecerá que el ascenso por la cuerda hasta el bote llega siempre demasiado pronto".
(Tomado de un articulo por el Dr. Joe Bauer en Dive Bubbles: Boletín del Museo de Historia del Buceo de los Cayos de la Florida / The Florida Keys History of Diving Museun, inc.)
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