jueves, 26 de agosto de 2010

"Royal Mistral": El "abuelo" de los reguladores.


El regulador Cousteau-Gagnan fue el primer equipo SCUBA completamente automático y verdaderamente practico, y el primero en producirse en serie, en la historia del buceo. Tiene la forma de un antiguo reloj despertador y dos mangas anilladas, una que lleva el aire descomprimido hasta la boquilla y otra que conduce las exhalaciones del buzo hasta un compartimiento en el cuerpo del regulador, donde es liberado al agua. El primer prototipo tenia dos etapas, aunque eventualmente se fabricaron infinidad de variaciones con una y dos etapas, segun los modelos. La sencillez, robustez y fácil manejo de estos reguladores –llamados también tecnicamente descompresores- hizo posible la rápida comercialización del equipo SCUBA. Conocido primero por Acua-Lung, es el “abuelo” de todos los demás reguladores mercadeados en el mundo. No extraña que para los amantes del buceo “Vintage” o “Retro”, este regulador, sea considerado como una atractiva pieza de colección.

Tan pronto como termino la guerra, en 1946, el nuevo “pulmón acuático” Cousteau-Gagnan, apareció en el mercado y ya para principios de los 50 eran producidos en masa por varias casas. Y es que el regulador de buceo Cousteau-Gagnan, no pasaba de ser una variante de un dispositivo ya conocido, y que ya se producía en el mercado. Emile Gagnan, que trabajaba para una compañía comercial de gas, no tuvo mas que adaptar una válvula de plástico ya en uso, para producir la requerida válvula de entrada de aire para la boquilla del buzo. Eso le permitió regular, según las necesidades del buzo, la cantidad de aire que entraba; lo que en principio, era la genial idea de Cousteau. El regulador resultante de este experimento era un aparato de circuito abierto –que emitía burbujas- por lo que no se adapto bien a los propósitos militares, pero resulto muy practico para fines civiles. Con la ayuda de este sencillo sistema de descompresión y regulador de aire, el hombre recibió la llave para conquistar el océano, y nació un nuevo y popular pasatiempo.

Regulador Royal Mistral;
el prestigio de Cousteau


El Regulador Spirotechnique Royal Mistral es el mejor ejemplo del regulador bitraquea de "una sola etapa, y el mas semejante de aquel primer “pulmón acuático” que desde 1943, tanto prestigio daría al capitán Cousteau y a su equipo. En efecto, en el vocablo de la industria del submarinismo, aun hoy suele llamarse a los reguladores bitraquea, reguladores "tipo Mistral".

Muchos manufactureros produjeron el regulador "Mistral", con muy pocas o ninguna variación, entre estos: US DIVERS (USA), Volt, (USA), Barakuda (Alemania), Espadon Tarzan (Francia), Duro-Darkovic (Yugoslavia), Salvas (Italy).

Gracias a su inmensa exposición en los medios de comunicación, con su serie televisiva "El Mundo Submarino de Jacques Cousteau, y sus consecuentes secuelas -La Odisea de Cousteau y El Redescubrimiento del Mundo por Cousteau- el regulador Royal Mistral se convirtió en la imagen que distinguía al equipo de Cousteau de cualquier otro equipo de investigación. Para aumentar su renombre, al inicio de la década de 1960 el Mistral fue adoptado por la marina francesa (y eventualmente por otras marinas del mundo), y fue definitivamente sustituido en los ochenta, aunque hoy día aun continua utilizándose para el entrenamiento de buzos militares.

El Royal Mistral, y toda la familia de reguladores bitraqueas, tienen una estilizada apariencia. Su bilateralidad hace elegante la silueta del buzo. Aunque su mantenimiento es mas difícil que un regulador de dos etapas moderno, el hecho de que el equipo funcione acoplado al tanque, en un solo bloque, le guarda de recibir mucho maltrato, por lo que suelen durar mas que los reguladores de dos etapas convencionales. Los fotógrafos los prefirieron por mucho tiempo, debido a que eliminan el problema de las burbujas en sus tomas.

Pese a sus ventajas, los bitraqueas tiene algunos inconvenientes. La inhalación no siempre es cómoda, debido a que el equipo se encuentra un poco mas arriba respecto a los pulmones del buzo, lo que crea una deficiencia entre el volumen de aire suplido y la demanda del buzo. Esta deficiencia en el volumen de aire es sentida por el buzo, regularmente cuando realiza algún esfuerzo. Las mangueras anilladas del equipo también crean un efecto que disminuye sensiblemente la demanda de aire al buzo. Aun así sus defensores a penas sienten la diferencia y califican estos argumentos como simples mitos.

Por su sencillez y confiabilidad el Royal Mistral se ha ganado un lugar indisputable en la historia de la industria de los equipos del buceo profesional y es hoy un popular objeto de colección entre los mas entusiastas seguidores del buceo “retro”.

Un asunto de etiquetas

Ningún regulador Mistral, o cualquier otro modelo “Acualung” tiene grabado en su cuerpo el año de su fabricación. Para identificar su modelo y origen, tenemos como mejor referencia las etiquetas que -grabadas o pintadas- según el año, venían, remachadas o pegadas al propio regulador. Estas solían cambiar de tamaño, color y forma, variaciones que los mas conocedores han documentado y reseñado, sobre todo, por medio de paginas de Internet.

Si eres entusiasta de los Mistral o cualquier modelo de Acualung, antes de comprar algún regulador, deberías estar familiarizado con la forma y la información de estas etiquetas, así harás una buena elección del equipo y pagaras lo justo por el. Aquí anotamos algunas fechas claves, las que pueden servirte de referencia, y que corresponden también a variaciones importantes en los reguladores de doble manga basados en el modelo Cousteau-Gagnan y que fueron mercadeados en Estados Unidos.

1956: Es el ultimo año en que las etiquetas aparecen remachadas al cuerpo del regulador.
1956: Se introduce la boquilla Kleer E-Z.
1959: Aparece el Aquamaster con mangueras y boquilla amarillas.
1960: El Aquamaster todavía tiene mangueras amarillas, pero boquilla negra.
1960: Las abrazaderas de las mangueras se fabrican en nylon.
1961: Se introduce la boquilla curvada.
1964: Tanto el DA (Navy) y el Royal Master aparecen en cromo brillante.
1966: El DA (Navy) y el Royal Master estrenan un nuevo tornillo de ajuste.
1972: El Royal Aquamaster cuenta con un nuevo tornillo y yugo de acople para botellas de 3000 Psi.

Para mas detalles sobre las etiquetas visita: http://www.vintagescubasupply.com/labsusd.html

Información tomada de: Explorando los Mares; Riqueza y Leyes; por Frances y Walter Scott, 1972. La Aventura del Hombre en el Mar; por Philippe Diole , Vidorama, 1982.

domingo, 22 de agosto de 2010

John Ernest Williamson: "Cineasta de la profundidad"


John Ernest Williamson (1881-1966) fue un pionero de la fotografía submarina y estuvo activo en el cine por casi 50 años.

Su padre, Charles Williamson, de Norfolk, Virginia, fue un capitán de barco que había inventado un tipo de tubo, que pendiendo de un barco, especialmente equipado, facilitaba aire y comunicaciones a profundidades de unos 250 pies.

En 1912, Williamson pensó que la invención de su padre podría ser adaptada para la fotografía submarina. En 1913 probó tomando varias fotos con iluminación artificial en el fondo de la Bahía de Chesapeake, con excelentes resultados. Esto le animó a tratar con imágenes en movimiento. Para ello rediseño el invento de su padre, y puso al final del nuevo tubo un compartimiento esférico que tenia una proyección en forma de cono o bocina, y una ventana redonda de cinco pies de diámetro. Wlillianson llamó “Fotoesfera” al extraño artefacto. Para probar la eficacia de su invención, Willianson y su hermano George se establecieron por un tiempo en las Islas Bahamas, comprobando que en las aguas cristalinas del archipiélago la luz del sol penetraba hasta 150 pies en el mar, y que gracias a ello, era posible filmar a gran profundidad sin problemas. En marzo de 1914, cerca de Nassau, Williamson tomó con éxito las primeras películas submarinas en movimiento usando la “Fotoesfera”.

Su primer largometraje fue conocido inicialmente como la “Expedición Submarina Williamson”, pero definitivamente se le dio el ingenioso titulo de “Treinta leguas de Viaje Submarino”. Lanzada en 1914, la película mostraba como los bahameses dependían completamente de los ecosistemas del océano para sobrevivir. El nuevo equipo también hizo posible el rodaje del primer largometraje de ficción submarino, la versión de 1916 de “veinte mil leguas de viaje submarino”, historia tomada de la novela de Julio Verne. Ambas películas causaron sensación en Londres, Chicago y Nueva York Desde entonces, Williamson repartiría sus esfuerzos profesionales en filmar películas de ficción y documentales.

El estreno en Nueva York de “Treinta leguas de viaje submarino” fue organizada por el Museo Americano de Historia Natural en agosto de 1914. Varios años mas tarde, Williamson trabajo junto al Museo, cuando se comenzó a planificar un diorama de los arrecifes de coral. El cineasta, junto al curador especialista en invertebrados, Roy W. Miner, organizaron una expedición a la Isla Andros en Bahamas –donde se encuentra la tercera barrera coralina mas grande del mundo- con el objetivo de estudiar y recolectar especimenes. En 1924, el equipo especializado –“Fotoesfera” incluida- fue trasportado hasta el pequeño fondeadero de un cayo de archipiélago.

Desde alli, Williamson y el equipo de cientificos del museo, montaron un gran estudio, y con los equipos de buceo –Miller Dunn estilo #1- comenzaron a recolectar coral en gran escala. Se estima que levantaron del fondo del mar unas 40 toneladas de coral vivo, el cual era llevado a la playa para empacarlo en enormes cajas, y embarcarlos con destino al Museo. En total, fueron necesarias cinco expediciones, y un periodo de diez años para completar la recolección de información adicional necesaria para recrear la escena del arrecife en el Museo; proeza casi imposible de no ser por el aporte de las películas submarinas de Williamson.

En 1922, el inventor del teléfono, Alexander Gram. Bell, viajo a las Bahamas exclusivamente para visitar la “Fotoesfera de Williamson”. Entusiasmado descendió los 40 pies hasta la cámara de observación, donde pudo contemplar, a través del amplio vidrio de la ventana, la hermosura del arrecife de coral y sus peces. Al cabo de media hora, y ya en la superficie, el insigne inventor describió su experiencia en la cámara como “la mas maravillosa experiencia de mi vida”.

En 1927, Williamson se caso con Lilah Freeland (1894-1991). Los periódicos destacaron la luna de miel “submarina” de la pareja, y en 1929 causo sensación la imagen de su hija, Sylvia, “el pequeño capitán”, a quien en el documental su madre arrulla tranquilamente en el interior de la “fotoesfera”. En 1934 nació el segundo hijo de la pareja, Jans Annecke.

Como esposa de un explorador marino, Lilah se convirtió en su mas fiel colaboradora. Ella contribuyo enormemente al éxito de sus empresas y participo de los trabajos submarinos por unos 40 años. Siempre fue parte indispensable del equipo de investigación y exploración. En las películas de Williamson, Lilah, transmite la imagen de Madre y esposa devota, con un enorme espíritu pionero y emprendedor.

En 1929, Williamson dirigió la expedición del Museo de Historia Natural de Chicago, Illinois, durante la cual su equipo recolecto 25 toneladas de coral para la creación del diorama de arrecifes de coral, destinadas a una nueva sala de exhibición dedicada a los océanos. Esta hermosa exposición permanente puede apreciarse aun hoy en ese museo. En 1932, una nueva edición de su material filmico dio origen a un documental titulado “Bajo el mar con Williamson”, en el que se revela el uso científico de la“fotoesfera”, e incluye numerosas escenas junto a su familia. Esta película ha sido recientemente restaurada por la Biblioteca del Congreso.

En 1939, Williamson realizo una nueva expedición científica submarina, y la “fotoesfera” se convirtió curiosamente en la primera oficina de correos submarina del mundo. Con el nombre oficial de “Fondo del mar de Bahamas”, ofreció para el deleite de los amantes de los sellos, emisiones de estampillas con imágenes de los jardines submarinos. Gracias a estas emisiones postales, las imágenes que celebraban los descubrimientos del intrépido J.E. Williamson y su equipo, se encontraban ahora alrededor del mundo.

Durante los años de guerra, en la década de 1940, el Gobernador Real de las Bahamas, Su Alteza Real, duque de Winsdor, visito la “Fotoesfera” y disfruto de la paz del paisaje submarino; uno que evidentemente contrastaba con el convulso mundo exterior. Durante aquella época atroz, Williamson continuo dándole la bienvenida a todos los que visitaban la “Fotoesfera”, y mas aun, llevaba constantemente ese mundo a otros, por medio de la disertación de conferencias, y la exhibición de sus películas por todo el mundo.

Su vida y su trabajo fue destacado en numerosos libros y películas. Publico su autobiografía, “Veinte anos bajo el mar”, en 1936, y en 1938 fue coautor de “La niña de las profundidades”, inspirada en las aventuras submarinas de su hija Sylvia. En 1955, fue caracterizado en una popular serie de televisión, y en 1988, Nacional Geographic lo reconoció como pionero de la investigación y la fotografía submarina.

J.E. Williamson se mantuvo a la vanguardia de la exploración submarina a lo largo de toda su vida, dejando un incalculable legado. Gracias a su ingenio, determinación y arrojo, este incansable aventurero, aun inspira a la nueva generación de investigadores y amantes del mar”.

Tomado de; With Williamson Beneath the Sea

sábado, 21 de agosto de 2010

¿Porque los “Hombres Ranas” son negros?


"El hule siempre se compone con aditivos. A través de esta composición se designa el hule especifico que satisface la aplicación dada, en términos de propiedades, costo y procesamiento. La composición añade sustancias químicas para la vulcanización. Se ha usado tradicionalmente el azufre para este propósito. Los aditivos incluyen rellenos o rellenadores que actúan ya sea para mejorar las propiedades mecánicas del hule (rellenos de refuerzo) o para extender el hule y reducir su costo (no reforzantes). El relleno mas importante del hule es el negro de humo, una forma coloidal de carbono de color negro, obtenido por la descomposición térmica de los hidrocarburos (hollín). Su efecto es incrementar la resistencia a la tensión, a la abrasión y al escurrimiento de los productos finales de hule. El negro de humo también brinda protección contra la radiación ultravioleta. La importancia de estas mejoras para los componentes y equipos de buceo es obvia. Debido al contenido de negro de humo, la mayoría de las partes de hule son color negro".

(Tomado de: Fundamentos de manufactura moderna: materiales, procesos y sistemas, Escrito por Mikell P. Groover)

jueves, 19 de agosto de 2010

Miller-Dunn # 2: “El Casco de los Pioneros”


"William Miller; co-inventor del casco abierto de buceo Miller-Dunn, demostró ser un maestro del mercadeo. En un panfleto de publicidad preparado para promocionar su invención muestra a los dueños las ventajas de emplear cascos abiertos de buceo para realizar tareas “in situ” tales como; recuperación de anclas y líneas de anclas, reparación del casco y las hélices; todo sin necesidad de volver a puerto. También era posible con el equipo recuperar objetos perdidos o sencillamente dar una caminata de exploración por el fondo marino. Su eslogan era “Tan fácil de usar, que todos pueden usarlo”. Según el cada yate o embarcación debía tener a bordo un casco Miller-Dunn.

La compañía Miller-Dunn quedo incorporada tras la patenta de su primer modelo de casco abierto (1916) de la cual Mr.Dunn era Presidente y Miller vise-presidente. En 1923 la compañía patentizo un nuevo modelo, al que pronto bautizaron como el Miller-Dunn estilo 2. Este nuevo casco recordaba la apariencia de los cascos usados por los caballeros de la edad media, debido en parte a la forma de V de los cristales de su visor, contrastando claramente con el sencillo visor redondo del primer modelo. Para prestigio de la empresa a partir este popular modelo se le puso en uno de los lados una etiqueta que anunciaba que el casco cumplía con los requisitos de la marina de Guerra de los EUA, con quien la empresa tenia contratos. La marina de guerra lo califico como “Casco para aguas poco profundas” para distinguirlo de otros que se utilizaban para operaciones en aguas profundas.

El Miller-Dunn 2 fue adoptado por el Dr. William Beebe y se popularizo enormemente para la década de 1920 gracias a la acogida que dieron los lectores a sus libros de exploración y buceo. Como estudioso de las aves, Beebe fue contratado por la Sociedad Zoológica de Nueva York para estudiar las aves marinas en las islas mas remotas del Trópico. Cuando equipaba el buque Arcturus para una expedición oceanográfica en 1925, Beebe se topo a bordo con un equipo Miller-Dunn estilo 2, bien embalado junto a su bomba manual y su manguera de suplido de aire, todo listo para usar. Bebee no sospechaba entonces que aquel casco abierto cambiaria por completo el enfoque de su misión; de una estrictamente ornitológica a una de Biología Marina. Incluso esta experiencia cambiara por completo la orientación de su carrera profesional. W. Beebe paso de ser un estudioso de las aves a ser formalmente reconocido como un destacado Biólogo Marino.

Tan pronto Beebe se poso en el fondo marino con un casco de buceo un nuevo y desconocido mundo se abrió ante el. Quedo profundamente cautivado por la exuberante y colorida vida en el mar. Las descripciones que hace de ellas en sus libros son pura poesía y reflejan una contagiosa alegría. Expreso en una ocasión: “…. estoy en el fondo del mar, parado en un lugar donde ningún ser humano ha estado antes, ¡este es uno de los mejores momentos de mi vida!. Miles de personas pagarían una fortuna por cinco minutos de esto”(La Aventura del Arcturus-1926).

Las ventajas del casco Miller-Dunn fueron descubiertas por muchos otros que por una razón u otra se interesaban también por conocer las maravillas ocultas de los mares. Alentados por las experiencias del Dr. William Beebe muchos científicos comenzaron a estudiar la vida marina de otra manera; a partir de la observación directa de los animales en su habitad, en lugar de conformarse con analizar especimenes recolectados a ciegas por medio de los dragados.

Cuesta pensar que estos cascos abiertos fabricados por una modesta compañía del sur de la Florida hayan dado a luz la biología marina moderna. El biólogo austriaco Hans Hass, había leído los trabajos de Beebe y sabia de estos cascos, pero pese a sus esfuerzos no pudo obtener uno en EUA debido a las restricciones que imponían debido a la eminencia de la segunda guerra mundial Con todo Hass se las ingenio para que un diestro artesano de Viena le construyera una replica muy similar. Pero Hass uso por poco tiempo este sistema de casco para sus exploraciones.

Para entonces la fama de los cascos de buceo Miller-Dunn era internacional. Algunos de los científicos y buzos que en sus comienzos utilizaron cascos abiertos Miller-Dunn fueron: Ralph Waldo Miner, la estudiosa de los tiburones Eugenie Clark y el coleccionista de peces Robert Straughan, entre otros.

Es divertido volver a visitar el fondo marino y experimentar de nuevo esa maravillosa aventura del casco abierto, tal y como la vivieron los pioneros del buceo en 1920. Se puede practicar desde un pequeño bote y deslizarse al fondo por una simple cuerda. Usted podrá respirar normalmente gracias a la burbuja de aire que se forma en el casco; ¡No se mojara el cabello podrá incluso usar sus lentes! Durante su caminata los amplios vidrios del casco le ofrecerán una clara visión del colorido entorno marino que le rodea. El casco descansa sobre sus hombros y mientras permanezca ahí podrá confiar en que tendrá aire para respirar. Pero recuerde que deberá permanecer erguido, en posición vertical, porque si se inclina demasiado el aire se escapara por completo por el fondo del casco. Al perder el aire no solo no podrá respirar, además el casco volverá a pesar 60 libras y se convertirá en un lastre. Pero basta recordar que debemos siempre mantener la postura. Vera que luego de disfrutar de las vistas del paisaje subacuatico y disfrutar de la aventura buceando con un casco abierto, le parecerá que el ascenso por la cuerda hasta el bote llega siempre demasiado pronto".

(Tomado de un articulo por el Dr. Joe Bauer en Dive Bubbles: Boletín del Museo de Historia del Buceo de los Cayos de la Florida / The Florida Keys History of Diving Museun, inc.)

miércoles, 18 de agosto de 2010

Tus Hermanos los Peces... (Haiti 1928) W.Beebe


"Estás de pie en una escalera de metal con el agua hasta el cuello. Algo redondo y pesado se desliza suavemente sobre tu cabeza, y de pronto un casco de metal descansa sobre tus hombros. Tal como si fuera un caballero de la edad media asistido por su escudero, listo para el negocio sombrío de la guerra. Pero en lugar de una visera con ranuras, nuestro casco, presenta dos grandes ventanas de vidrio ante tus ojos. Te vuelves y ves olas esmeralda que corren hacia una playa lejana color marfil, rematada por un plumero de palmeras que ondean a la luz del sol, bajo un cielo despejado y azul.

Con una sonrisa dices adiós a tu amigo de la bomba, y desciendes lentamente, bajando paso a paso por la escalera. Por un momento la playa y las palmeras aparecen intermitentemente a través de olas que ahora rompen frente a tu cara. De repente el mundo cambia. La luz del sol ya no castiga, en su lugar destellos de tintas azules y verdes se ven por todas partes. Intensos rosados y naranjas surgen por todos lados – pronto te percatas que son los colores de los corales vivos, con la misma sorpresa con la que el viajero descubre que las supuestas nubes que se ven en el limpio cielo matutino de Darjeeling no son realmente nubes, sino los nevados picos de los distantes Himalayas. Pronto la gente diminuta de este reino extraño comienza a saludarte - un cuarteto, de arco iris nadadores – cuatro pececitos, magníficamente coloreados te acompañan un rato y al cabo de un tiempo desaparecen.

Ahora tus pies tocan el suelo y caminas lentamente sobre la arena más blanca y limpia del mundo. Una Gorgona tan alta como tu extiende una pluma de avestruz hacia ti -es de un color púrpura realmente vivo-y resulta tan extraña como podría ser un helecho marciano. Te sientas suavemente sobre un montículo de arena y algunos cangrejos y diminutos peces asustados huyen para dejarte su lugar. Te apoyas contra un mueble del más puro mármol y pones tu codo sobre una mesa redonda de lapislázuli en el que florecen tres flores, que sobrenaturalmente, se inclinan hacia ti por su propia voluntad. Sus pétalos estriados son de resplandecientes tonos dorados y malaquita, simulando raras y desconocidas orquídeas. Te prestas a tocar una y antes que el ojo pueda notarlo, las flores desaparecen debajo de la superficie azul de terciopelo de la que antes parecían brotar.

Decenas de peces, todos extraños, graciosos y bellos, juegan junto a ti, mordisqueando el coral, nadando hacia la esponja que has levantado de su lugar, buscando conseguir en su agitación alguna golosina para comer. Cuando te sientas en calma se reúnen en torno a ti, y pasan una y otra vez frente a los cristales del casco abriendo y cerrando sus bocas absurdamente. Si sabes leer los labios te bastara para descifrar lo que dicen. Todos repiten: "¡Oh, Oh! ¡Hermano! ¡Hermano! Oh! Oh!" Y tu le respondes hablándole amablemente desde la seguridad de tu seco y aireado casco. ¡Son tan amistosos, tan curioso, tan completamente diferentes a los peces que pasan una inútil vida reclusos en los acuarios!

Tu atención pasa de una maravilla a otra maravilla y viceversa. Y comienzas a proferir para ti todo tipo de cosas; exclamaciones de sorpresa, sonidos inarticulados de enojo. Todo porque (Según sea el caso) sentirás en ese momento que pasaste veinte, treinta o cincuenta años de tu vida sin descubrir cuan fácil resultaba entrar a este nuevo mundo. ¿Estás bajo el agua? No te sientes mojado, el aire que respiras es, en todo caso, mejor que el de la lancha a motor que oscila allá arriba. Observas tus manos y al ver las arrugadas puntas de tus dedos te percatas de que está donde estás. Un gran pez azul se desliza, pasando justo sobre tu cabeza y desde ahí te indica algo. En eso una madeja de hadas vestidas de encaje flota a la deriva y se agolpan contra tu casco. Para tus amigos arriba en el barco, este espectáculo, no pasan de ser más que una escuela de medusas.

¿Cuánto tiempo ha pasado desde que dejaste el mundo de arriba; unos momentos o varias horas? Un leve tirón de la manguera te recuerda todo lo que has olvidado. Te levantas y caminas –entre flotando y andando- hasta la escalera que se balancea, y de mala gana subes por ella. Descubres que has estado 40 minutos bajo la superficie y que otro aventurero espera impaciente tomar tu lugar. Habías planeado contar a todos tu experiencia, pero al final decides guardar silencio. Te conformas con decir torpemente algo así como; ¡maravilloso!, ¡tremendo!, ¡hermoso! Y te retraes de nuevo al silencio. Fijas tu mirada en la distante playa donde siguen rompiendo las olas esmeralda, y desde donde te saludan ondulantes las palmeras, justo como antes de bajar a aquel mundo maravilloso que acabas de contemplar.

Solo falta decir a mis lectores que no se permitan morir sin antes disfrutar personalmente de este nuevo mundo, aunque para ello tengan que alquilar, comprar, hacer su propio casco, o incluso robarse uno. Los libros, los acuarios, incluso los botes con fondo de cristal, son respecto a esta experiencia, lo que una sola anotación en el calendario puede significar para esta expedición, una migaja seca de coral en el desconocido universo de vida y color que coexiste junto a nosotros en el mismo planeta Tierra".

(El texto es una traducción libre del autor de este blog y no pretende ser una traducción fiel del original. Tomado de; Beneath Tropic Seas; de William Beebe 1928. De este texto hablaremos en subsiguientes entradas)

lunes, 16 de agosto de 2010

Un Jarro de Galletas...


Estos entusiastas del buceo, los hermanos gemelos, Joe y Jerome Maurice, estudiantes de 17 años de edad,de Wisconsin, invadieron la despensa de su madre para construir en 1935 esta escafandra. Un frasco de vidrio pesado de galletas fue seleccionado para formar la campana del casco, y con láminas de cobre de buen espesor se selló a este para formar las placas de pecho y los hombros de la jarra.

Varias mejoras en la construcción se han añadido al nuevo modelo. La válvula de aire se colocó al alcance de la mano derecha, y la manguera de aire entra en el casco desde abajo para evitar que se doble. El casco puede ser rápidamente removido en caso de un accidente bajo el agua. La mayor ventaja de la campana de buceo hecha con jarra de galletas es que permite la visión completa en todas las direcciones con mucha seguridad. El aire se suministra a través de una bomba de dos cilindros que provee unas 30 psi .A una profundidad de 35 pies, el casco funcionó perfectamente.

El casco de los gemelos utilizado en 1934 se hizo con el fondo de un depósito de agua, con una válvula de aire superior al que se le abrio una ventana para la observación. Las imperfecciones de este casco condujo a la invención de la nueva, y peculiar escafandra.

Esta noticia curiosa sirve de excusa para acercarnos al mundo del buceo anterior a las mascaras y aletas, tan familiares para nosotros. Esta modalidad de buceo sera tema de algunas entradas futuras.

Tomado de: http://blog.modernmechanix.com/2006/04/16/glass-cooky-jar-becomes-diving-bell/)